La primera gran alarma, provocada por los casos de la Bahía de Minamata (Japón) y el “itai-itai”, intoxicaciones con muertes y malformaciones como consecuencia de la acumulación de metales pesados (mercurio y cadmio) respectivamente, dieron el primer aldabonazo, ya antes del Congreso de Estocolmo de 1972.
A través de acuerdos internacionales suscritos por España, como los Convenios OSPAR (área atlántica) y el de Barcelona (área mediterránea) se ha regulado el control de vertidos al mar, tanto desde tierra, como desde naves o plataformas marinas. Con la entrada de España en la Unión europea y las políticas llevadas a cabo en Europa, se ha conseguido poner freno al deterioro ambiental y se espera ir mejorando en un futuro no muy lejano.
+ Información