Eutrofización
El aumento de nutrientes (nitrógeno y fósforo) en el ecosistema marino favorece la producción primaria y puede llevar a la eutrofización del agua. Como consecuencia de este fenómeno, se produce una proliferación de la biomasa planctónica, una reducción de la transparencia del agua y una reducción del oxígeno disuelto en aguas profundas. En ocasiones, estos procesos de eutrofización favorecen la proliferación de algas tóxicas. Los efluentes urbanos tienen una fuerte carga de nutrientes, especialmente cuando se vierten sin tratar. Las áreas costeras próximas a los grandes núcleos de población o a ciudades sin un adecuado tratamiento de efluentes y los ríos que arrastran fertilizantes agrícolas pueden crear zonas eutróficas en el área de la desembocadura.
Microorganismos
La presencia de microorganismos patógenos se debe al vertido de aguas residuales urbanas, sin tratar o parcialmente tratadas, a la zona litoral. Suele coincidir esta presencia con zonas con síntomas de eutrofización. A medida que se van depurando los municipios costeros, se observa una disminución de presencia de estos microorganismos. También llegan microorganismos patógenos al mar a través de los ríos, procedentes de vertidos de aguas residuales aguas arriba.
Hidrocarburos
Aunque se generan vertidos de hidrocarburos por escapes de aceites de los buques, operaciones de deslastre ilegal y vertidos de instalaciones industriales, entre otros, la principal causa de contaminación por hidrocarburos son los accidentes en los que se vierten miles de toneladas de estos productos en una zona, lo que produce cuantiosos daños a los ecosistemas y a las actividades pesqueras y turísticas del área afectada. Además, los dispersantes químicos empleados en la limpieza pueden dañar el ecosistema.
Sustancias peligrosas
Los metales pesados (mercurio, cadmio, plomo, cobre y cinc, entre otros) se hallan en las aguas mediterráneas. Proceden principalmente de procesos naturales y se piensa que los de origen antrópico tienen un efecto limitado en el espacio y en el tiempo. En el Atlántico se ha observado generalmente una disminución de la concentración de estas sustancias y sus efectos se localizan sobre todo en estuarios y en zonas litorales.
Las sustancias organocloradas están prohibidas y no existen en el medio natural aunque los valores registrados de estos productos son muy inferiores a los límites admisibles para consumo humano.
Radiactividad
La contaminación radiactiva no parece ser un problema en el Mediterráneo ni en las costas atlánticas españolas en las que no se emplaza ninguna central nuclear.
El accidente de Chernobil y las pruebas realizadas con armas nucleares parecen haber dejado las principales fuentes de radionucleidos, produciéndose un tendencia a disminuir.
Las instalaciones nucleares tiene sus vertidos sometidos a controles estrictos.
La bibliografía general sobre calidad de aguas litorales que se propone es la siguiente:
-“Estrategias para la prevención de la contaminación marina: el Convenio OSPAR y el Convenio de Barcelona”. Ministerio de Medio Ambiente. Serie Monografías. 2000.
-“Situación y presiones del medio ambiente marino y del litoral mediterráneo”. PNUMA-AEMA. Serie Cuestiones Medioambientales nº 5. Ministerio de Medio Ambiente. 2001.
-“Priority issues in the Mediterranean environment”. UNEP-EEA. EEA Report nº 5/2005.
-“Overview of current activities relevant for the protection and conservation of the marine environment of European sea” . DG XI de la UE.
-“Sistema español de indicadores ambientales: subárea de costas y medio marino”. Ministerio de Medio Ambiente. Serie Monografías. 2001.
Los instrumentos de planificación y las principales actuaciones de política litoral del Ministerio de Medio Ambiente se pueden consultar en su página web.