El agua es necesaria para el desarrollo humano y para la vida de los cauces. Auque se trata de un recurso renovable, las aportaciones de los ríos y de los acuíferos son irregulares y varían notablemente de un año a otro, produciéndose episodios de sequía que pueden prolongarse varios años consecutivos.
Para paliar la irregularidad de los ríos, se construyen embalses que retienen el agua y permiten adecuar la aportación al consumo. Sin embargo, el consumo creciente propiciado por el desarrollo actual hace cada vez más frecuentes los periodos en los que no se puede satisfacer la demanda, por lo que, de no adoptar pautas sostenibles de consumo de agua, las restricciones serán cada día más frecuentes y el agua acabará limitando el desarrollo.

Distribución espacial de las cuencas hidrográficas.
Fuente: Hispagua
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