En la Estrategia de Lisboa, acordada en la Cumbre de Primavera de Lisboa del año 2000, la UE se marcó dos objetivos relacionados con la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación, a conseguir en el año 2010:
- Incrementar las inversiones en I+D hasta un 3% del PIB
- Incrementar la participación privada, consiguiendo que al menos dos tercios de las inversiones sean de carácter privado