Se recomienda consultar:
- 2º Informe de las Naciones Unidas sobre el desarrollo de los recursos hídricos en el mundo: “El agua, una responsabilidad compartida”. Capítulo 8: Agua e Industria. UNESCO. 2006
El agua en la industria
La industria necesita agua para usos muy diversos: agua de proceso, agua para producción de vapor y agua caliente, agua de refrigeración, agua de limpieza y agua para servicios sanitarios.
De estos servicios, el que más agua demanda a nivel global es el de refrigeración, pero es también el que menos exigencias presenta en cuanto a calidad, no requiriendo, en general, ningún tratamiento.
Para más información sobre esta materia se recomienda consultar:
- el tema Tratamiento según uso de la presente plataforma y la bibliografía que allí se indica.
- "El agua en España-Industria", en la web de Hispanagua.
Los efluentes industriales
Los efluentes industriales son las aguas utilizadas en la fábrica que se han ido cargando de sustancias contaminantes al intervenir directamente en el proceso de fabricación (aguas de proceso), al arrastrar residuos adheridos a equipos o instalaciones (aguas de limpieza o aguas pluviales contaminadas), al ser utilizadas en usos sanitarios o al eliminar calor de procesos o equipos (aguas de refrigeración).
Las calidades de estos efluentes varían mucho de un sector industrial a otro y dentro de un mismo tipo de industria según el proceso empleado y la gestión del agua en la instalación. En el área de Saneamiento y Depuración de la página web del Ministerio de Medio Ambiente, se puede encontrar información cuantitativa acerca de los vertidos directos de los sectores industriales afectados por la Directiva de tratamiento de aguas residuales.
En la fase inicial del desarrollo industrial en España las industrias sólo vigilaban el consumo de agua cuando se presentaban episodios de escasez y los efluentes se vertían sin tratar al receptor más próximo (colector principal, cauce público o mar). Esta manera de actuar propiciaba el empleo de tecnologías contaminantes, frente a otras disponibles pero que sólo eran sensibles si se incluían los costes medioambientales.
Al entrar España en la Comunidad Europea e iniciarse, con la Ley de Aguas de 1985, la aplicación del principio “quien contamina paga”, la industria empezó a preocuparse por la calidad de sus vertidos y a instalar depuradoras. Para más información sobre esta materia se recomienda consultar el tema Tratamiento de Aguas Residuales de la presente plataforma y la bibliografía que allí se indica.
La gestión ambiental
Las industrias, enfrentadas a la obligación de tratar sus vertidos, empezaron buscando soluciones de “final de tubería”, consiguiendo cumplir los requerimientos de la administración pero con importantes costes de depuración. Por ello se orientó la política empresarial como si se tratase de un proceso más de fabricación. Se analizó la posibilidad de cambiar el proceso para reducir el consumo de agua y la carga contaminante de lo efluentes, se estudió la recuperación de materias primas, productos intermedios y subproductos de los efluentes, se investigó la conveniencia de segregar efluentes para recircular determinadas corrientes (como las aguas de refrigeración) o de reutilizar efluentes para otros usos y de hacer pretratamientos de algunas corrientes para abaratar el tratamiento final. Finalmente se barajó la posibilidad de reutilizar el efluente depurado para otros usos.
Para más información se recomienda consultar los temas Ahorro del Agua y Reutilización de la presente plataforma.
La industria sostenible
En la Cumbre de Río de 1992 se adoptó el concepto de desarrollo sostenible que inspiró la política del 5º Programa Comunitario en Materia de Medio Ambiente. Como consecuencia de esta política, la Unión Europea promulga la Directiva 96/61/CE, de prevención y control integrados de la contaminación (Directiva IPPC) en la que se plantea como objetivo el alcanzar un alto grado de conservación del medio en su globalidad (atmósfera, agua, suelo), dirigida a los principales sectores industriales potencialmente contaminadores. Para ello se deben tener en cuenta las MTD (Mejores Técnicas Disponibles).
En la página web del EPER-España se puede encontrar en la sección “Fondo Documental” los documentos BREF que recogen las Mejores Técnicas Disponibles para distintos sectores industriales. También es recomendable consultar la página web de la Comisión Europea de Medio Ambiente.
En la filosofía de la Directiva IPPC se pretende aplicar procesos que prevengan, o cuando no sea posible reduzcan y controlen la contaminación al agua, al suelo y a la atmósfera, con el fin de alcanzar una elevada protección del medio ambiente en su conjunto.
La legislación a consultar es la siguiente:
- Directiva 96/61/CE
- Ley 16/2002
Los análisis del ciclo de vida (life cycle assessment) evalúan las cargas energéticas y ambientales de un producto, proceso o actividad a lo largo de todo su ciclo de vida, cuantificando el uso de recursos (materias primas, agua y energía) y sus efectos sobre el medio ambiente. Esta herramienta se está utilizando para comparar los efectos ambientales de distintos procesos o productos y está regulado por la Norma 14040.
Finalmente la ecoeficiencia, utilizada por primera vez en la Cumbre de Río, se define como la producción de bienes y servicios a precios competitivos, que satisfagan las necesidades humanas, mejoren la calidad de visda de las personas al consumir menos recursos y generar una menor contaminación.
Para mayor información sobre la ecoeficiencia se recomienda consultar la Página web del Consejo Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD) y la de su socio español la Fundación Entorno.