El año 2007 ha traído numerosas novedades en materia de políticas y estrategias en torno a la ciudad. La sostenibilidad ha empezado a aparecer como finalidad propia del documento, o si no al menos como uno de los factores a tener en cuenta.
Entre las principales novedades de la Ley del Suelo (Ley 8/2007, de 28 de mayo), que entró en vigor el 1 de julio de 2007, destaca en primer lugar, el cambio de método de valoración del suelo, que pasa a ser el valor real del mismo en vez del valor expectante (según clasificación de planeamiento). Otro de los cambios es la reserva de un mínimo del 30% del suelo residencial para la construcción de viviendas protegidas. Por último, como uno de los puntos fuertes de la actual ley, el fomento de la transparencia, a través de la creación de un sistema de información urbana para toda España sobre suelo y urbanismo, así como la participación ciudadana en la elaboración de los planes.
Destaca asimismo que incluya, en la disposición adicional cuarta, unos criterios mínimos de sostenibilidad, que limiten el crecimiento población o de nuevo suelo clasificado, por primera vez en una ley estatal.
Una de la estrategias que más importancia están teniendo para la transformación de las políticas urbanas es la Estrategia de Medio Ambiente Urbano (EMAU) que tiene por objetivo establecer las directrices que han de conducir a los pueblos y ciudades en España hacia escenarios más sostenibles en la era de la información, promoviendo el modelo de ciudad compacta, compleja, eficiente y cohesionada socialmente.
El Libro Verde de Medio Ambiente Urbano (LVMAU) es el marco conceptual de la Estrategia de Medio Ambiente urbano, nace con la voluntad de ser el documento de referencia de las políticas ambientales relacionadas con el proceso de cambio de los sistemas urbanos en nuestro país.
La Estrategia Española de Sostenibilidad Urbana y Local (EESUL), en coherencia con la futura Estrategia Española de Desarrollo Sostenible, no sólo supone una adaptación a España de la Estrategia Temática Europea de Medio Ambiente Urbano sino que va más allá de las zonas urbanas y apuesta por un enfoque integrado, válido tanto para municipios de marcado carácter urbano como para el resto de entidades locales territoriales, de ahí su nombre.
La EESUL considera que las ciudades, para prosperar económicamente, deben tener en cuenta todos los aspectos ambientales, ya que la mejora de los niveles de renta requiere a la vez una mejora de la calidad ambiental; así la consideración de los fenómenos de cohesión social, aspectos éstos fundamentales para alcanzar espacios urbanos sostenibles.