El sector de la edificación tiene una alta importancia estructural, ya que debe dar respuesta a necesidades sociales primarias, genera una elevada carga ambiental y constituye, en sí mismo, una actividad de gran proyección económica y laboral.
La edificación como sector presenta una de las más complejas interacciones entre los aspectos económicos y sociales y las consecuencias que tiene su desarrollo sobre el medio físico.
El sector de la edificación es claramente insostenible. El auge de la construcción no responde a necesidades sociales y lleva consigo importantes impactos económicos, ambiantales y sociales.
Para un análisis del sector de la edificación, desde el punto de vista de la sostenibilidad es preciso tener en cuenta dos variables: de un lado, considerar la evolución del parque edificatorio; y de otro, tener en cuenta el conjunto de aspectos ambientales (consumo de energía y emisiones, consumo y gestion del agua, consumo de materiales y generación de residuos sólidos no tratados, y el suelo alterado por el proceso urbanístico), los aspectos económicos (PIB, inversión y empleo), y los aspectos sociales (capacidad de acceso a la vivieda, evolución de precios y el esfuerzo que representa dicho acceso con respecto a la renta, endeudamiento, y proporción entre viviendas de protección oficial y en régimen de alquiler sobre el total).
Fuente: OSE (2006). Sostenibilidad en España 2006.