El ahorro energético es, sin duda, el medio más rápido, el más eficaz y el más rentable de reducir emisiones de gases y de mejorar la calidad del aire, lo que ayudaría a respetar sus compromisos de Kyoto. Se hace necesario impulsar la aplicación de nuevas políticas y nuevas tecnologías.
Para el 2.030 la UE dependerá en un 90 % de las importaciones para cubrir sus necesidades de petróleo y en un 80% en el caso del gas. Es imposible prever el precio del petróleo y el gas en 2.020, especialmente si la demanda del mundo en desarrollo sigue aumentando tan rápidamente como hoy.
Se trata de definir opciones, proponiendo una serie de actuaciones clave, como:
1. Establecer planes de acción anuales de eficiencia energética a nivel nacional, regional y local, controlando posteriormente sus efectos tanto en lo que se refiere a la mejora de la eficiencia energética como a la relación coste - eficacia.
2. Dar a los ciudadanos, mejor información, por ejemplo, a través de campañas de publicidad orientadas de manera precisa.
3. Mejorar la fiscalidad a fin de garantizar que el contaminador paga realmente, sin aumentar por ello, la presión fiscal global.
4. Orientar mejor las ayudas públicas cuando estén justificadas y sean proporcionadas y necesarias para incentivar el rendimiento energético.
5. Utilizar la contratación pública como palanca de las nuevas tecnologías.
6. Utilizar instrumentos de financiación nuevos o instrumentos mejorados a escala comunitaria y nacional con el fin de incentivar, sin ayudas, a que las familias y las empresas introduzcan mejoras con una buena relación coste – eficacia.
7. Ir más lejos en materia de construcción de edificios cuando sea aplicable alguna directiva comunitaria en vigor, y extender estas medidas más tarde a los edificios más pequeños a fin de conseguir la mejor relación coste - eficacia con el mínimo de burocracia.
Según estimaciones hechas por el Consejo Alemán para el Desarrollo Sostenible, podrían crearse más de 2.000 empleos a tiempo completo por cada millón de toneladas de petróleo equivalente ahorrado mediante medidas o inversiones en la mejora de la eficiencia energética, en vez de inversiones en la producción de energía.
El fuerte impacto en el empleo de las inversiones en eficiencia energética se debe al resultado combinado de dos efectos distintos. El primero se llama “efecto de resignación” de la inversión en ahorro de energía, es decir el derivado de reinvertir los fondos ahorrados gracias a la eficiencia energética, que representa dos tercios del impacto total en el empleo. El segundo es el efecto directo de tales inversiones y viene del empleo que necesariamente debe crearse para ejecutar las inversiones en eficiencia energética.
Las inversiones en rehabilitación de edificios son un buen ejemplo a este respecto.
Además, muchas inversiones de este tipo tienen la ventaja de ser intensivas en mano de obra, de tener repercusiones a escala local y regional y de no recurrir a la importación.
Se han hecho numerosos estudios para comparar los efectos de creación de empleo de las inversiones en eficiencia energética con relación a otras inversiones. Uno de estos estudios ha calculado que se creaban entre 12 y 16 años de trabajo directo por cada millón de USD invertido en eficiencia energética, frente a los 4,1 años de trabajo de una inversión en una central térmica de carbón y los 4,5 años de una central nuclear.
Un cálculo aproximado basado en el valor de la energía ahorrada mediante un aumento de la eficiencia energética del 1 % al año durante un periodo de 10 años pone de manifiesto que se obtendrían más de 2 millones de años – hombre de empleo si estas inversiones se hiciesen en condiciones adecuadas en el sector de la rehabilitación de edificios.
El gran potencial de ahorro y el hecho de que el sector de edificios represente el 40 % del consumo final de energía de la UE hacen especialmente interesantes las inversiones en eficiencia energética en este sector. Las mayores posibilidades de financiar algunas de estas inversiones por los Fondos Estructurales y la facultad que tienen los Estados miembros de aplicar tipos reducidos de IVA y otros impuestos y gravámenes las hacen todavía más interesantes.
A este respecto conviene señalar también que se prevé que las nuevas exigencias de los Estados miembros sobre certificación del rendimiento energético de los edificios tengan una incidencia muy positiva sobre el empleo en el sector de la construcción.
Es importante concienciar a la Administración y a los ciudadanos de la importancia de la eficiencia energética.
En la construcción de viviendas de protección oficial se debe valorar de manera especial que sean eficientes y que se garantice como mínimo un ahorro energético del 50 % con la construcción propuesta, valorándose de manera especial los ahorros energéticos superiores.
De esta forma las empresas que quieran acceder a la construcción de vivienda pública deberán tener en cuenta la importancia de construir con la mayor eficiencia energética.
El ahorro energético desde el punto de vista económico permite al comprador de una vivienda nueva disminuir los gastos mensuales que debe afrontar.
En caso de una rehabilitación se puede capitalizar el ahorro energético haciendo una titulización de bonos de ahorro energético o se puede solicitar un crédito con garantía hipotecaria cuyas cuotas sean amortizadas con el ahorro energético.
En ambos casos se consigue una cantidad importante de dinero que ayuda a financiar la rehabilitación.
Bibliografía:
Proyecto GEOSOL
Presentación CSIC – GEOSOLMAX
Libro verde sobre la eficiencia energética
Guía Práctica de la Energía, consumo eficiente y responsable
Plan de acción 2.005 – 2.007 E4
Plan de Energías Renovables en España
Estrategia de ahorro y eficiencia energética en España (2.004 -2.012) en el Sector Edificación.