La eficiencia energética estudia las cadenas de despilfarro para mostrar si es posible el ahorro. Para analizar el despilfarro podemos analizar cuánto necesito, cuánto uso, cuánto gasto y cuánto desperdicio. Ante estas preguntas parece claro que es posible el ahorro, pero hay que encontrar dónde, cuánto y cuándo.
El concepto básico para avanzar en la eficiencia energética y lograr la gestión integral de la energía, es que disponemos de la energía suficiente actualmente. Y además, disponemos de la tecnología para su empleo, a un coste razonable, y podemos elevar así la calidad de vida para todos.
Los yacimientos de energía se encuentran en la tierra, en el sol y en la luna. En la tierra, tenemos por una parte el inaccesible núcleo de fuego y también el combustible nuclear. Del sol, tenemos la herencia fósil, con carbón, petróleo y gas. Pero también tenemos del sol cada día, luz, calor, viento y olas. De la luna, tendríamos como energía las mareas.
Autosuficiencia en una vivienda.

Fuente: Guinea, Domingo (2007). Presentación Seminario 21 "Gestión Integral de la Energía" . IAI. CSIC.
La calidad de la energía depende de su facilidad para su utilización y almacenamiento y de otros factores, como su eficiencia, coste, seguridad, etc. por lo que una buena elección es clave para conseguir una gestión integral de la energía.
La necesidad media de energía en una vivienda en España es de 100 kW/m2 año (IDAE), luego el sol nos proporciona 17 veces más de lo que necesitamos, en una planta. Con una tecnología adecuada de captura, transformación y almacenamiento la radiación recibidad en la cubierta de nuestra vivienda podría satisface nuestro consumo residencial, de transporte e incluso, exportar a la industria.
Fuente: Guinea, Domingo (2007). Presentación Seminario 21 "Gestión Integral de la Energía" . IAI. CSIC.