Las estrategias principales son las siguientes:
• Disminuir la indisciplina de estacionamiento
• Regular la demanda de vehículos privados
• Ordenar y regular la distribución de mercancías
• Fomentar hábitos y entornos más seguros
• Potenciar medios de transporte sostenible: transporte colectivo, pie, bici y moto
• Conseguir una utilización más eficiente del vehículo privado y disminuir la contaminación generada por los vehículos
Con independencia de ello, varios vectores están adquiriendo un papel destacado en las políticas que se desarrollan en los distintos niveles de decisión, desde el municipal hasta el supranacional. El principal de ellos lo señala el propio Libro Verde en su título. Alcanzar el nuevo modelo de movilidad que necesitan nuestras ciudades exige un cambio cultural que todavía se antoja lejano. Superar la dependencia del automóvil y recuperar las ciudades para los ciudadanos requerirá muchos esfuerzos y la colaboración de todos los sectores.
La irrupción de la bicicleta en las ciudades como alternativa de transporte está convirtiéndose en un elemento catalizador de este cambio cultural. Quizá más importante que la correspondiente reducción de emisiones y congestión es el papel educador de la sociedad que significa su presencia en las calles. La puesta en marcha de servicios de bicicleta pública, integrados en una política global de transporte público, están representando un importante avance hacia un nuevo modelo de ciudad.
Por otro lado, las restricciones de acceso al automóvil en los centros urbanos, los calmados de tráfico, las peatonalizaciones, los aparcamientos disuasorios, la regulación del estacionamiento o la limitación de las emisiones son medidas que se repiten de ciudad en ciudad y que se unen a nuevos conceptos que cada vez nos resultarán más familiares.
El car-sharing y el car-pooling, fórmulas de coche compartido que muchos ciudadanos practicaban de manera espontánea, pueden alcanzar muy altos rendimientos cuando son organizados y promovidos por administraciones o empresas.
Los Caminos Escolares, cada vez más extendidos por Europa, se pueden convertir en focos sobre los que extender por todo el territorio urbano los nuevos conceptos de movilidad sostenible y segura. La educación vial jugará un papel fundamental en ese cambio cultural.
La integración de la movilidad en las políticas de Responsabilidad Corporativa será otra de las realidades a las que asistiremos en los próximos años y que se prevé repercuta muy favorablemente en la movilidad urbana. Los desplazamientos relacionados con el trabajo representan un porcentaje muy elevado sobre el total y su concentración en el tiempo se convierte en uno de los principales responsables de la congestión.
Por último, los procesos participativos se convertirán en las herramientas de gestión local más eficaces, como están demostrando ya en algunas ciudades, para desarrollar estrategias a largo plazo con el acuerdo de todos. Los Pactos de Movilidad o las Mesas de Movilidad continuarán extendiéndose, previsiblemente, por toda Europa en los próximos años.
Más allá de estos vectores, el Libro Verde definirá un plan de acción y un calendario de aplicación que verá la luz en otoño de 2008 donde señalará las responsabilidades de los distintos agentes, respetando plenamente el principio de subsidiariedad, en el desarrollo de las distintas estrategias planteadas.
Fuente: Fundación Movilidad.