Tienen lugar auténticos "desdoblamientos espaciales" y los consumos de suelo, con fuerte protagonismo de operaciones especulativas, han desbordado las previsiones. De las 83 amyores áreas urbanas, únicamente 18 abarcan un solo término municipal, en algunos casos de gran amplitud superficial como son los casos de Cuenca, Córdoba, Lorca o Badajoz.
En este proceso de difusión territorial de la ciudad se consolidan nuevas formas de ocupación residencial de carácter extensivo, en relación con nuevas estrategias inmobiliarias, aparecen, en relación con el marketing urbano y la competitividad de las cidaudes, tecnópolis, parques temáticos y polígonos comerciales, se moderniza y reordena el sistema de infraestructuras viarias, ferroviarias, portuarias y aeroportuarias. Los municipios centrales de las áreas urbanas se desbordan y se refuerzan los fenómenos metropolitanos en las regiones urbanas pero también en las medianas y pequeñas ciudades, consolidándose nuevas áreas de centralidad y espacios terciarios en las periferias metropolitanas. Las infraestructuras han reforzado su protagonismo, han aparecido nuevos paisajes urbanos y la realidad territorial de las áreas urbanas ha cambiado de forma radical, nuevas morfologías y nuevos paisajes han ido ganando protagonismo.
Las ciudades, ciertamente, han roto barreras históricas, infraestructurales, sociales y también medioambientales, iniciando una "carrera desbocada", en ocasiones, que no está resultando nada fácil controlar, algo imprescindieble si queremos preservar las identidades de la ciudad mediterránea y evitar costes territoriales y medioambientales que pueden resultar insostenibles.
Fuente: Troitiño Vinuesa, Miguel Ángel (2007). "Áreas urbanas" en Atlas estadístico de las áreas urbanas en España. Ministerio de Vivienda.