El agricultor y ganadero se ha caracterizado, tradicionalmente, por unos bajos niveles de formación, al tratarse de una ocupación heredada y cuyo proceso de aprendizaje era la actividad cotidiana y las labores de la explotación familiar. El éxodo rural, a causa de los bajos rendimientos de las actividades agrarias, y la migración masiva de jóvenes con mayores horizontes de formación, han limitado la elevación de los niveles de formación del sector, y con ellos la capacidad de adaptación e innovación.
La agricultura y la ganadería ecológica, como una alternativa rentable dentro de este sector primario, ha supuesto un nuevo vector de renovación, innovación y dinamismo en las actividades agrícolas. La filosofía de innovación que subyace en el uso y experimentación de nuevas técnicas en este sector ha atraído a profesionales de grado medio y técnicos a iniciarse en este tipo de actividades.
Sin embargo, ha de hacerse una distinción entre los distintos puestos de trabajo que pueden encontrarse en una explotación de agricultura o ganadería ecológica. La producción ecológica se basa en la integración de prácticas sostenibles de laboreo del campo (tareas intensivas en mano de obra) y distintas tareas a lo largo del ciclo biológico del producto, lo que, dependiendo del tipo de cultivo, da lugar tanto a empleo permanente como temporal. Este último, especialmente en determinadas fases del ciclo, como la recolección, es de carácter temporal y, en algunos casos, poco exigente en conocimientos y habilidades. De ahí que sea usual que los trabajadores temporeros tengan menores niveles de formación o, en muchos casos, que no tengan formación alguna.
En este contexto, y dependiendo de las tareas a desarrollar en la explotación, el sector de la agricultura y la ganadería ecológica presentan perfiles de formación variados aunque se aprecia un incremento en la participación de profesionales superiores, medios y técnicos con respecto a la agricultura tradicional. Los perfiles profesionales usuales en el sector son los ingenieros técnicos agrícolas o técnicos en industrias agroalimentarias, aunque puede observarse la presencia de profesionales del turismo o de administración de empresas.
Según la opinión de los informantes clave entrevistados, entre el 60% y el 70% de los trabajadores del sector son titulados universitarios de grado medio o técnicos especializados en industria alimentaria, un 20% son titulados universitarios de grado superior y un 10% son trabajadores sin cualificación. Si se toman en cuenta los trabajadores temporales, el porcentaje de empleos sin cualificación aumenta significativamente.
Fuente: OSE, Fundación Biodiversidad (2010): Informe Empleo verde en una economía sostenible.