Los problemas de movilidad urbana, la contaminación del aire y el ruido son una fuente de preocupación. Sin embargo, aunque la mayoría de las ciudades tienen graves problemas de tráfico, el número de vehículos en la calle y el tráfico urbano continúan aumentando, contribuyendo de esta forma a un deterioro de la calidad de vida y de la salud de los ciudadanos. Existen medidas legales y soluciones tecnológicas para limitar esta contaminación, pero no es suficiente, hay que cambiar los hábitos y las costumbres de los ciudadanos.
Fuente: “¡La ciudad sin mi coche! y la Semana de la Movilidad 2005.” Ministerio de Medio Ambiente.