España ha entrado en una nueva fase del proceso de urbanización, marcado por la difusión de la ciudad en el territorio y el reforzamiento de los procesos de metropolitanización, siendo ya 1.054 los municipios integrados en las áreas urbanas, tanto grandes como medianas y pequeñas, han entrado en una fase marcada por el contraste, en muchos casos, entre un débil incremento de la población y un crecimiento espacial realmente explosivo.
Tienen lugar auténticos "desdoblamientos espaciales" y los consumos de suelo, con fuerte protagonismo de operaciones especulativas, han desbordado las previsiones. De las 83 mayores áreas urbanas, únicamente 18 abarcan un solo término municipal, en algunos casos de gran amplitud superficial como son los casos de Cuenca, Córdoba, Lorca o Badajoz.